He perdido la noción del tiempo, no encuentro tu dirección por más que lo intento.
Y lo peor es que no me queda nada que decir ni hacer para encontrar el camino de vuelta. No sé seguir, no sé regresar.
No quedan opciones para el que está perdido entre la nada.
Mis ojos se quedan anclados sin remedio en el brillo incesante y gris de la calzada,
ha llovido mucho, dentro y fuera de mí.
Y ahora sólo queda admirar la belleza que queda tras el desastre.
ha llovido mucho, dentro y fuera de mí.
Y ahora sólo queda admirar la belleza que queda tras el desastre.
Estoy haciendo añicos tu ausencia entre mis dedos congelados por el frío.
Ojalá estuvieras aquí para envolver mis manos con las tuyas y alejarme de todo esto.
Pero ya no me queda ni tu rastro.
No sé donde te has metido, no sé si quiero averiguarlo.
Cuando ya está todo dicho, es cuando cualquier tipo de consuelo se vuelve innecesario.
No hay comentarios:
Publicar un comentario