Levanté mil muros para alejarme de ti,
pero ni siquiera eso fue suficiente.
Mi miedo construía los cimientos,
tus ojos echaban abajo todo con un simple pestañeo.
Mi esfuerzo nunca era un digno rival para tus manos,
me destruias sin tocarme.
pero ni siquiera eso fue suficiente.
Mi miedo construía los cimientos,
tus ojos echaban abajo todo con un simple pestañeo.
Mi esfuerzo nunca era un digno rival para tus manos,
me destruias sin tocarme.
