domingo, 3 de noviembre de 2013

Y tú, a veces tan ausente y otras tan reconfortante.  Supones una vuelta a la vida y a la vez un problema.  Un comienzo y un final, no se que quiero que seas pero quiero que te quedes. Quédate un rato más que aun no me ha dado tiempo a acostumbrarme y aun así estoy segura de que te echaría de menos.

3.

Gritaba por si acaso te dignabas a escucharme, por si decidías girarte a mirarme por una vez y asumías todo lo que habías hecho,  que había pasado.  Nosotros habíamos pasado. Habíamos existido juntos aunque ahora no fueras capaz de recordarlo, de recordarnos dentro de la misma escena.  Los recuerdos se habían vuelto grises, y mis ojos ya no se encendían para mirarte. Porque cuando te miraba ya ni siquiera te veía a ti, ni siquiera a nosotros, veía a alguien a quien ni siquiera quiero reconocer. Ahora que todo ha acabado sólo espero que no vuelva a empezar desde el principio,  como consigues siempre.