sábado, 8 de octubre de 2016

Te dije quédate,
y me agarraste con mas fuerza y dudas que nunca.

Te lo dije con los ojos,
no será el miedo quien nos separe.
Esta vez será la definitiva,
o nos perderemos para siempre.

Sigo sin saber si alguna vez me perdiste,
En el fondo siempre supe que seguía siendo tuya.
Nadie pudo arrebatarme de ti,
ni siquiera tu locura.

Te lo diré mil veces más,
quédate.
Aunque no consiga salvarnos.

Quédate aunque no me entiendas,
aunque no te entienda,
aunque no nos entendamos.






lunes, 5 de septiembre de 2016

He quemado mis poemas,
La noche palidece tras mis lágrimas,
Todo consuelo era un espejismo,
y todas tus palabras eran mentira.

Ya no volvería a encontrarme en tus ojos,
Te habías ido pero yo no lo entendía.
me encontré a mi misma dos años atrás, 
y ya no quedaba nada.
Sólo un oasis en mi cabeza,
inundando de arena mi cordura y mis recuerdos.

No quería entenderlo, 
escuchaba mis gritos sin comprender porque chillaba.
Tu como una sombra fría y distante te desvaneciste sin rechistar entre las sombras,
 pero en el fondo ya lo sabía,
no hay poema que te retenga.

Tus manos ya se han aferrado a otra cosa,
Se han roto las cadenas que te ahogaban,
pero yo sigo presa.
Pedí perdón pero ya nadie escuchaba,
No pudiste oír mi voz,
Tu alegría estaba sorda.

viernes, 12 de agosto de 2016

Sólo tú sabes llevarme de vuelta a casa cuando estoy perdida 
y no me encuentro a mi misma.
Cuando todo son miedos y no me reconozco en el espejo, 
pero si en el reflejo de tus ojos.

Cuando soy insoportable y todo arde dentro de mí,
pero fuera el frío hiela mis manos.
Tu me devuelves a mi misma,
me señalas el camino.


Cuando el insomnio llama a mi puerta,
Tan a menudo que no puedo descansar,

y mis pesadillas me despiertan.
Encuentro paz y descanso apoyando mi frente en tu espalda.
Sólo tú consigues apagarme,
cuando sostienes mi mano y la colocas en tu pecho.

 Incluso cuando me rebelo y me enfado, 
 y no sabes como callarme, 
sonríes y vuelve la calma a mi cabeza,
vuelve a suavizarse mi voz.

miércoles, 3 de febrero de 2016

Me equivoqué ,
La inspiración no entiende de personas, entiende de tristezas.
Aquel poema sigue llamándote a gritos,
Pero ya no recuerdo tu nombre.
Hoy, con esta amnesia temporal
Sigo buscando un motivo que no me aleje de nosotros,

pero sé que ya no existe.

domingo, 31 de enero de 2016

Todo lo que habíamos construido con nuestras propias manos,
se desvanecía con el más suave de los suspiros.
Intenté retener cada una de nuestras piezas,
pero no fui capaz de sujetarlas, como si me hubieran arrebatado toda la fuerza y cualquier posibilidad.
Le miré a él pidiéndole ayuda con los ojos sin ser capaz de decir ni una palabra,
pero no se inmutó. Permanecía absorto mirando como caían las piezas desde arriba una a una y se estrellaban contra el suelo.
El impacto de aquellas partes de nosotros esparciéndose a nuestros pies iba a la misma vez resquebrajando nuestros recuerdos dentro de mi misma.
Miré  hacia los lados buscando consuelo en alguna parte, pero fue un consuelo que no llegó nunca.
La frialdad de su mirada me hacía desaparecer cada vez más,
hasta que ni yo misma fui consciente de donde estaba.
Me alejé de nosotros, no quise seguir viéndonos caer.