Me estás pidiendo que no mire hacia adelante,
pero también que no me gire hacia atrás,
al final siempre acabo mirándote a ti,
o al menos cuando consigo encontrarte.
Te estoy hablando sin voz,
Tu me estás mirando con los ojos cerrados,
Me estás pidiendo que respire.
Y una vez más, me estás pidiendo demasiado.
miércoles, 15 de octubre de 2014
10/10/14
No podía pensar en otra cosa que no fueras tú y tu forma de mirarme, o en
tu sonrisa,
que jugaba al escondite con la mía cuando nos besábamos,
sólo conseguían encontrarse cuando decidíamos abrir los ojos,
cuando conseguíamos separarnos aunque fuera por unos segundos.
Para después volver a esconderse en otro de nuestros besos.
No podía pensar en otra cosa que no fueras tú y tu forma descara de actuar,
o en tus manías, tus tonterías...
O incluso cualquiera de todas tus cosas malas. En ese momento cada una de ellas dejaron de pesar.
Se volvieron invisibles.
O no sé, lo mismo era yo que con tus manos tapándome los ojos era incapaz de verlas.
No podía pensar en otra cosa que no fuéramos nosotros dos. Ardiendo juntos.
tu sonrisa,
que jugaba al escondite con la mía cuando nos besábamos,
sólo conseguían encontrarse cuando decidíamos abrir los ojos,
cuando conseguíamos separarnos aunque fuera por unos segundos.
Para después volver a esconderse en otro de nuestros besos.
No podía pensar en otra cosa que no fueras tú y tu forma descara de actuar,
o en tus manías, tus tonterías...
O incluso cualquiera de todas tus cosas malas. En ese momento cada una de ellas dejaron de pesar.
Se volvieron invisibles.
O no sé, lo mismo era yo que con tus manos tapándome los ojos era incapaz de verlas.
No podía pensar en otra cosa que no fuéramos nosotros dos. Ardiendo juntos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)