jueves, 24 de abril de 2014

Me miró desde la más absoluta indiferencia, con la frialdad de un bloque de hielo, 
no fui capaz de ver en sus ojos el más leve atisbo de vida, carecían de todo lo que creía a ver visto en ellos a penas meses atrás, eran impenetrables como una roca. 
Pero supongo que hacían juego con el resto de su rostro, gélido e impasible. 
Su cuerpo ahora sólo me parecía un contenedor vacío, casi no llegaba a recordar como se encendía el mío cuando le miraba, 
como mis pupilas le buscaban sin querer cuando estaba cerca, 
llegados a este punto ni podía ni quería acordarme de nada de eso. 

Así que le sonreí y le dije: 
-Arderé para siempre dentro de ti que lo sepas.

lunes, 7 de abril de 2014

Siempre intento no pensar que te desvistes para otras
Que mis susurros en realidad son gritos que tu nunca quisiste escuchar. 
Me oías por encima de los murmuros de la gente corriente pero sé que no te importaba. Cerrabas los ojos pero no te tapabas los oídos,
 siempre supe que en el fondo te gustaba oírme gritar.

sábado, 5 de abril de 2014

4

    Te prometo que este momento es el más especial de toda la semana, y seguramente de todo el mes. Porque estoy contigo. –Me dijo él.

Y  clavó sus ojos sobre los míos con fuerza, sentí el peso de sus pupilas echando a bajo todo el muro de orgullo y enfado que me había estado rodeando todo el día. Me estrechó entre sus brazos y me relajé,  su olor me abrazaba también y cuando respiraba acababa respirándole a él.
Me apretaba como si no quisiera que lo soltara, como si en el fondo supiera que acabaría dejándome escapar, otra vez.
Así que no fui capaz de decir nada, supongo que no quería estropearlo. Quería retener ese momento en mi cabeza, me hubiera gustado poder sentirme así para siempre.

Deshizo el abrazo y me besó, sosteniendo mi cara con su mano,  yo sujeté su mano con la mía colocando mi mano en torno a su muñeca. Fue un beso suave, casi delicado, como si los dos fuéramos de cristal y en cualquier momento pudiéramos rompernos el uno al otro. No me hubiera importado que me hubiera roto en ese momento, le hubiera dejado hacerlo, sólo por esa vez.