martes, 9 de julio de 2013

Estando a su lado era imposible que me durmiera, me limitaba a trazar suaves dibujos invisibles sobre la mano que yacía apoyada en mi regazo, mientras intentaba retener en mi cabeza cada uno de los lunares de su espalda, no podía deshacerme de la idea de que cuando abriera los ojos todo abría acabado, la imagen mental de su silueta alejándose calle abajo rompía completamente la sensación de calma que se respiraba en la habitación, quise susurrarle : ' No te vayas' pero sabía que desde donde estaba era incapaz de escucharme,  mi voz había dejado de tener prioridad dentro de él desde hacía bastante, y ahora sólo podía aspirar a retener instantes como aquel en los que por algunas horas todo volvía a ser como antes.