viernes, 12 de agosto de 2016

Sólo tú sabes llevarme de vuelta a casa cuando estoy perdida 
y no me encuentro a mi misma.
Cuando todo son miedos y no me reconozco en el espejo, 
pero si en el reflejo de tus ojos.

Cuando soy insoportable y todo arde dentro de mí,
pero fuera el frío hiela mis manos.
Tu me devuelves a mi misma,
me señalas el camino.


Cuando el insomnio llama a mi puerta,
Tan a menudo que no puedo descansar,

y mis pesadillas me despiertan.
Encuentro paz y descanso apoyando mi frente en tu espalda.
Sólo tú consigues apagarme,
cuando sostienes mi mano y la colocas en tu pecho.

 Incluso cuando me rebelo y me enfado, 
 y no sabes como callarme, 
sonríes y vuelve la calma a mi cabeza,
vuelve a suavizarse mi voz.