A pesar de eso sabía leer sus gestos bastante bien, incluso cuando se limitaba a mirarme fijamente esperando a que leyera en sus pupilas lo que fuera que estuviera pensando, no siempre conseguía acertar pero supongo que me gustaba intentarlo.
No era tan transparente como me hubiera gustado, a veces se volvía totalmente opaco, no dejaba pasar ni un ápice de luz a través de él, no me dejaba pasar. Se volvía una ventana con vistas a ninguna parte.
Sabía que lo único que intentaba era no darse a conocer, pero nunca me había quedado del todo claro si al menos se conocía a si mismo.
Mi visión sobre él también era cambiante, el era como un prisma, y mi opinión cambiaba dependiendo de la cara que decidía mostrarme.
No era tan transparente como me hubiera gustado, a veces se volvía totalmente opaco, no dejaba pasar ni un ápice de luz a través de él, no me dejaba pasar. Se volvía una ventana con vistas a ninguna parte.
Sabía que lo único que intentaba era no darse a conocer, pero nunca me había quedado del todo claro si al menos se conocía a si mismo.
Mi visión sobre él también era cambiante, el era como un prisma, y mi opinión cambiaba dependiendo de la cara que decidía mostrarme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario