domingo, 11 de mayo de 2014

10

Cuando se reía sus facciones expresaban niñez y viveza, no siempre tenía la misma sensación cuando le miraba, a veces parecía que sus ojos estuvieran apagados como si alguien hubiera presionado el interruptor de la luz dentro de él. Cambiaba de expresión con facilidad.
A pesar de eso sabía leer sus gestos bastante bien, incluso cuando se limitaba a mirarme fijamente esperando a que leyera en sus pupilas lo que fuera que estuviera pensando, no siempre conseguía acertar pero supongo que me gustaba intentarlo.
No era tan transparente como me hubiera gustado, a veces se volvía totalmente opaco, no dejaba pasar ni un ápice de luz a través de él,  no me dejaba pasar. Se volvía una ventana con vistas a ninguna parte.
Sabía que lo único que intentaba era no darse a conocer, pero nunca me había quedado del todo claro si al menos se conocía a si mismo.
Mi visión sobre él también era cambiante, el era como un prisma, y mi opinión cambiaba dependiendo de la cara que decidía mostrarme.

No hay comentarios:

Publicar un comentario