La verdad es que en ese momento sólo quería que te fueras,
que fuera como fuera desaparecieras. Todo a mi alrededor se nublaba cuando
aparecías, o incluso cuando insinuabas regresar aunque fuera sólo por unos
segundos a mi vida. Envolvías todo de
tonos negros y grises, convertías en sombra todo lo que tus manos rozaban sin
querer,y odiaba vivir continuamente entre tus sombras. Siempre había preferido
la luz aunque ahora no fuera capaz de verla.
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