En mis pesadillas le gritaba que no se fuera mientras el se escondía entre las sombras, me perdía buscándole, y casi nunca le encontraba. Una de las veces en las que conseguí atraparle a penas pude decirle nada, le agarré del brazo con fuerza intentando retenerlo para que no escapara , sólo quería mirar mi reflejo en sus ojos, hacía ya bastante que no tenía otro lugar en el que mirar para encontrarme a mi misma.
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